Consumo consciente en las celebraciones escolares
Cada año más estudiantes y docentes deciden disfrazarse para celebrar la noche de Halloween, un evento cultural difundido ampliamente en las series y películas de origen norteamericano. La dinámica no es muy diferente a la de otras celebraciones que tenemos plenamente integradas en nuestra cultura. Las reuniones, los regalos, los dulces y las vestimentas acordes a la situación son comunes a cualquier fiesta del calendario, ya sea en nochevieja, en el día de los enamorados o en las fiestas patronales de nuestra localidad. El ambiente festivo y la presión de los medios de comunicación nos empujan a realizar un consumo desmedido que puede acabar siendo terrorífico en términos de gasto y desperdicio ¿Alguna vez nos hemos parado a pensar en las consecuencias negativas que tienen nuestras fiestas?
Cada Halloween tiene un drástico impacto medioambiental, pero podemos evitar los inconvenientes si seguimos estos sencillos consejos:
- Reutiliza adornos eligiendo materiales no plásticos duraderos y objetos antiguos que no se usan.
- Crea tus propios disfraces con ropa vieja o desgastada, y guárdalos para los próximos años.
- Si hay comida o bebida, elige utensilios que no sean de usar y tirar o que los traiga cada persona.
- Haz tus propios dulces en lugar de comprarlos, así evitas el exceso de azúcar y los envoltorios.
- Aprovecha la pulpa de la calabaza para cocinar otros platos, es deliciosa y muy nutritiva.